Nancy Boyanovsky (38 años) fue la pionera, la que dio el puntapié inicial para que las mujeres se animen a pegarle a una pelota con el empeine, a tirar caños y a gambetear. Entiéndase: a jugar al fútbol.
Llegó a San Martín con ese objetivo y a los dirigentes no les cayó mal esa idea. "En menos de un mes juntamos casi 42 chicas, mientras que Susana Orce Remis armó un equipo en Atlético. Después, juntas comenzamos a organizar los campeonatos", contó Boyanovsky.
Nancy, que está casada con el ex rugbier Manuel Cerrutti (Lince y ex Pumita), formó una familia de deportistas. Luego de abandonar el fútbol, ella se dedicó a la práctica del hockey e integra el plantel de las mamis de Natación y Gimnasia Blanco. Sofía, la mayor de sus hijas, siguió sus pasos y juega en la Décima de San Martín. Luego llegó la bebé, María Emilia, que aún no se sabe si jugará al fútbol o se dedicará a correr tras una bocha de hockey.
Para el Día de la Madre, Nancy contó: "vamos a festejar con toda la familia, en casa de mi suegra y con mi madre".
¿Un regalo especial? "El mejor regalo es compartir todo con ellos y que mi hija sienta la misma pasión que yo por los deportes. Creo que eso es un lindo regalo. Si hubiese tenido un varón, seguro jugaba al rugby", destacó Boyanovsky.
El aro, por el arco
Mientras tanto, en otro sector estaba Julián, el pequeño hijo de Florencia Dantur, con la pelota de fútbol, mientras ella practicaba unos lanzamientos al aro: "hace un año y tres meses que la actividad del básquet está paralizada, por distintos problemas. Entonces, para mantenerme en forma decidí jugar al hockey y me uní al equipo de mamis de Natación y Gimnasia, con Nancy", contó.
En la familia de Florencia son todos deportistas también. Julián asiste a la escuelita de fútbol del club Estudiantes y Mauricio Rivadeo, su esposo, practica mountain bike.
Dantur describió lo que significa para ella ser madre. "Es una hermosa sensación. Para mí, no sólo el hoy es un día especial, sino que son todos los días. Pero por supuesto que a este lo vivo de una manera diferente. Seguramente nos reuniremos con toda la familia para celebrarlo. ¿El mejor regalo que tuve? "Julián", respondió Florencia.
Ser madre es sentirse plena y feliz. En pocas palabras, es lo más maravilloso que le puede pasar a una mujer.